Por Santi Echeverria
Diario de Navarra
Noviembre 1996

 

Tata Quintana

El INAP fue de nuevo el sábado escenario del concierto nocturno. Tata Quintana dio un estupendo recital de jazz latino, bossanova, algunos estandarte e incluso boleros.

Tata no se distingue por tener una voz espectacular ni potente. Ha sabido educar un timbre y unas características que le permiten llegar con hondura y honradez hasta cotas difíciles de alcanzar. Dicen que el saxo es el instrumento que más se parece a la voz humana. Tata usa su voz como el más templado saxo. “Clava” las notas para regocijo del público y de su compañero de grupo, Kevin Robb, que no podía dejar de esbozar sonrisas mientras comprobaba como Tata no pasaba dificultades al plantearle entradas y relevos en la mejor tradición del jazz. El “cariño” interpretativo y la compenetración del quinteto fueron las notas más destacadas de una velada en la que entusiasmaron los ejercicios vocales en las bossanovas y los dúos saxo-voz. Tata no se pierde en artificios. Va a la esencia y exprime las posibilidades de cada canción, transmitiendo toda su sensibilidad. Su calidad interpretativa y su buen gusto se manifestaron con especial cariño en el bolero “La puerta”. Fue una más que agradable velada que tuvo su apéndice en la jama session del bar Medialuna. Y de nuevo en olor de multitudes.

 

Diario-de-Navarra-1996-TataQuintana